ACTITUD por encima de APTITUD?

On 25 enero, 2016, in Sin categoría, by twiindan

Hace poco tuve que realizar entrevistas para contratar una persona que se incorporar en mi equipo y tuve un dilema moral que me gustaría exponer.

El proceso de entrevistas suele ser bastante complejo y creo que dará para otro futuro articulo, pero hoy me quiero centrar en un tema en concreto y que suelo buscar en las personas que se incorporan a mi equipo, me refiero a la ACTITUD.

Siempre he sido un firme defensor de la frase de la ACTITUD por encima de la APTITUD, ya que la primera modula en gran medida la segunda y por ese motivo es algo que suelo analizar de forma constante tanto en mi equipo como en los procesos de entrevistas.

En general siempre utilizo una formula para calcular si realmente esa actitud va a ser beneficiosa en mi proyecto. Una formula muy sencilla que me sirve para tener una referencia al respecto:

Resultado = Aptitudes * Actitud

Donde las aptitudes que busco las puntuo del 1 al 10 mientras que la actitud la sitúo en un rango entre 0 y 1.

Pongo algunos ejemplos:

Aptitud: 7 Actitud 0,5 = 3,5

Aptitud: 5 Actitud 0,8 = 4

En este caso por ejemplo me decantaría por la persona que tiene menos aptitudes por la actitud mostrada, ya que suele ser gente con un gran potencial. Logicamente estos cálculos no son tan exactos ya que son parámetros muy difíciles de llevar a la vida real.

Durante el proceso me encontré con un caso muy curioso, una persona que tenia una actitud increíblemente buena para aprender y para mejorar en su vida profesional, una persona que a pesar de las adversidades que había tenido durante los últimos años seguía queriendo mejorar y demostraba unas ganas tremendas para aprender. Sin embargo sus aptitudes distaban mucho de los otros candidatos, personas con una gran experiencia en el mundo de la calidad de software y con una actitud que yo consideraría “estándar”.

Esto me planteo un gran dilema a la hora de escoger, ya que conocía a los perfiles finalistas, y sabía que la persona con esa gran actitud tenía una curva de aprendizaje bastante lenta por motivos personales y que aunque su mejoría seria evidente haría falta un esfuerzo grande y una cantidad de tiempo de la que probablemente no dispondría en los siguientes meses.

Comentando esto con mi mujer, me puso un ejemplo que me hizo reflexionar, un ejemplo extremo en el que nunca había pensado y que me hizo aun darles más vueltas al asunto. La pregunta clave fue ¿Cogerías a una persona de 55 años que se ha quedado en el paro, pero que tiene unas ganas terribles de aprender una nueva profesión en lugar de alguien ya capacitado?

Lógicamente no existe una respuesta correcta a esta pregunta, pero me hizo reflexionar mucho. La verdad que siempre me ha gustado realizar coaching y mentoring, incluso he sido mentor dentro de mi empresa de personas que han venido de otras disciplinas o he formado a becarios, pero nunca me he planteado en ningún momento formar a alguien que partiera realmente de 0 en el mundo del desarrollo de software.

Mi reflexión, si que lo haría si el contexto me lo permitiera, pero por desgracia en mi día a día en el trabajo no es así. Desgraciadamente no tengo el tiempo necesario para poder dedicar tanto esfuerzo a una persona que no tenga ningún conocimiento sobre el tema. El día a día de los proyectos me impide que esto ocurra, lo que si que me ha propuesto un reto, podría intentarlo fuera de mi proyecto, en mi tiempo libre. Un reto que me gustaría realizar algún día y por el que creo que trabajaré en un futuro próximo.

El resultado final fue que contraté la persona con las aptitudes necesarias, con una actitud media. La decisión fue muy complicada y en parte me dolió internamente porque agredía de forma directa uno de mis valores y principios más arraigados en mi, pero el contexto por desgracia me obligo a ello. Aunque reconozco que es una situación que me ha hecho reflexionar mucho y que ha creado un nuevo reto en mi vida.

 

La pregunta es, creéis que la actitud siempre esta por encima de la aptitud? Que hubierais hecho en mi caso? Como evaluáis y como tenéis en cuenta la actitud?

 

 

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3 Responses to ACTITUD por encima de APTITUD?

  1. Jaume dice:

    No sé como he acabado en tu blog, pe3ro me ha parecido un escrito sincero. Lo único que puedo hacer, respecto a la pregunta que has lanzado, es contarte mi caso, que sería un poco el de la otra parte.

    Estudié ciencias ambientales sin un propósito laboral nada claro, los 3 años siguientes combiné ciertos cursillos, con un master en energías renovables y prácticas en una pequeña ingeniería. Con 25 años tenia que plantearme un cambio, ya que mi formación académica no me abría ninguna puerta en el mundo laboral calificado. Tomé la decisión de estudiar un CFGS (antigua FP2) de programación web, no tenía ni idea del mundo de la informática, aunque desde hacía tiempo que tenía cierta curiosidad al respecto. Creía que un ciclo superior con enfoque teorico-práctico, me ayudaría a encontrar un salida laboral a 2 años vista.

    Durante el segundo curso, antes de empezar el període de prácticas en empresa, la pareja de una amiga de la universidad, me propuso que le pasara mi CV porqué tenía una posible oferta para mí. Él era el responsable de calidad del laboratori donde trabajaba, y en ese momento había entrado un proyecto muy grande, con lo que iban a empezar a contratar a desarroladores y por ende a QA testers. O sea, él iba a ser mi jefe, quería ayudarme sabiendo como estábamos todos los amigos de la universidad de su mujer, así que dado el perfil, tenía muchos números de que acabase entrando. En ese momento yo no lo tenía nada claro, no tenía ni idea de que iba el mundo de QA, de acuerdo que estábamos cursando una asignatura de ese tema, pero era bastante teórico y a la práctica sólo tocamos un poco las pruebas unitarias (JUnit).

    Total, sin no pocas dudas, le pasé el currículum y finalmente no pudo ser. Las nuevas incorporaciones pasaban a ser contratados por una consultoría externa, así que mi “amigo” no tenía ni voz ni voto en ese momento. Contrataron a otra persona. Me olvidé de la oportunidad y no volví a pensar en el mundo de la calidad de software.

    Justo un mes después de terminar el ciclo, me vuelve a llamar. Han despedido a la persona que ocupaba mi puesto, y esta vez sí que escucharán al candidato que él proponga. Esta vez lo veo con mejores ojos, ya tengo mi título (me daba miedo empezar a trabajar y dejar a medias el ciclo) y justo estaba empezando a tirar CV’s para empezar como becario, así que su oferta mejoraba mucho lo que estaba buscando. Pero por otro lado, mi “jefe” ya dejaba claro que conociendo mi nula experiencia, me pedía una actitud responsable y con ganas de aprender. Aunque era de esperar, ¿qué menos, no?, me produjo una presión que seguramente otro tipo de vacante no me hubiese producido. ¿Estaré a la altura? ¿Y si odio este trabajo? ¿Qué pasa si no sale como él espera?

    Gracias al ambiente de trabajo, la delegación progresiva de responsabilidades, han hecho que poco a poco mejora y aumente mis ganas de aprender más sobre este mundo que tiene un amplio abanico de posibilidades. Ahora mismo, me he propuesto escoger un ámbito donde pueda involucrar mi conocimiento base de programación y las herramientas de testeo específico a un campo como la automatitzación de pruebas, Big Data, …

    Así que reconozco que tu decisión fue difícil debido a la urgencia de sacar adelante faena, pero te aseguro que gracias a la apuesta de mi jefe (y amigo) en mi caso, me ha ayudado a empezar con muy buen pie en esta andadura que espero que no pare.

  2. twiindan dice:

    Buenas Jaume,

    Excelente experiencia la que has contado. Creo que muestra perfectamente lo que quería contar en el post, lo importante es dar la oportunidad a las personas ya que estas posteriormente si saben valorarla te dan un retorno enorme en el medio plazo (y mucho más si hablamos en corto plazo). Por desgracia en muchos proyectos el corto plazo sigue siendo el más importante y es muy difícil lidiar con ello.

    Aun así me alegro muchisimo que existan excepciones positivas como la tuya y te animo a seguir mejorando en el día a día 😉

    Saludos

  3. R2Docuo dice:

    Menudo dilema!!,

    He llegado a este blog buscando información actualizada sobre agile testing para software y me he encontrado con este artículo.

    Mis reflexiones sobre la actitud y la aptitud:

    1. La actitud no sirve de nada en un entorno muy técnico o elevadamente especializado salvo que se disponga de muuuucho tiempo para formar a una persona que de base no tiene esos conocimientos.

    2. Me ha encantado la fórmula de valoración de actitud x aptitud, una fórmula sencilla que puede ayudar a simplificar el proceso de valoración de candidatos.

    3. Todos conocemos casos en los que se ha primado la actitud por encima de la aptitud, pero dejo sobre la mesa la siguiente pregunta….con la misma propuesta salarial, ¿a quién contratarías antes a una persona que te soluciona “problemas productivos” desde el primer momento, o a una persona que te los comenzará a solucionar pasado por ejemplo un año y que previamente tienes que invertir en formarlo?

    Un saludo,

    Jesús

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